LOS MINEROS ASTURIANOS CONTRA LA REPUBLICA


“… Estamos en plena guerra civil, lo que pasa es que ésta guerra no ha tomado aún los caracteres cruentos que, por fortuna o desgracia, tendrán inexorablemente que tomar …”                
                 
(Francisco LARGO CABALLERO, el 1 de noviembre de 1933 en uno de sus mítines a las elecciones generales)               
De esa manera, llevando a la práctica las palabras del máximo responsable delPSOE y U.G.T. - Franciso LARGO CABALLERO -, el 5 de Octubre de 1934estallaba uno de los acontecimientos más importantes de la historia contemporánea no solo del Estado español sino del movimiento obrero internacional. Los trabajadores asturianos insurrectos, tuvieron el poder en sus manos durante quince días tras arrancarlo por la fuerza y la decisión de su lucha. Una lucha comparable a la COMUNA DE PARIS, en muchos de sus aspectos. De igual manera que por primera vez una clase obrera en el mundo tomaba el poder y lo mantenía durante tres meses, en una ciudad comoPARIS, sufriendo a continuación la feroz y cruel represión de la burguesía francesa y el ejército prusiano, en el caso asturiano también fue la primera vez que la clase obrera tomaba el poder en toda una región del Estado español, teniéndose que enfrentar después a la venganza salvaje del ejército republicano de los burgueses españoles y los moros traidos de Africa para la ocasión, dirigidos por un recientísimo ascendido a general Francisco FRANCO Bahamonde, donde el capitán extremeño y masón, perteneciente a la logia “Emilio Menéndez Pallarés número 15 de León”, Juan Rodriguez LOZANO - abuelo del ex presidente del Gobierno Español,José Luis Rodriguez ZAPATERO -, desempeñaría un importante y denigrante papel represor como ayudante privilegiado del coronel LA FUENTE VALEZTENA que había sido nombrado comandante militar de la plaza en MIERES, habilitando como cárcel la propia casa del pueblo del PSOE -UGT y los sótanos del Ayuntamiento, así como las aulas del colegio de los “frailes” para llevar a cabo tan macabra y repugnante tarea contra los trabajadores asturianos. Mi abuelo José SAAVEDRA Zapico “Pepe Cantera” fue uno de aquellos mineros socialistas del PSOE que sufrió las consecuencias de aquella durísima represión que los más viejos del lugar todavía recuerdan, siendocondenado a muerte y depositado en la cárcel de Oviedo para sufusilamiento, aunque posteriormente su pena fue conmutada por la decadena perpetua.          
Aunque la mayoría de los historiadores, entre ellos algunos fabricantes de historias, coincidan en señalar la amenaza fascista en España como causa principal de la REVOLUCION del 34, refiriéndose incluso a la concentración del 6 de setiembre que la CEDA de GIL ROBLES celebró en COVADONGA, lugar de nacimiento nominal de la nación española, como la “gota que rebosó el vaso”, y el PSOE trate de buscar su justificación en los mismos supuestos del riesgo fascista – el mismísimo LARGO CABALLERO había comunicado en junio de 1933 a la O.I.T. que “en España, afortunadamente, no había ningún peligro de fascismo” -, las verdaderas causas hay que buscarlas en el propio debilitamiento de la coalición entre socialistas y republicanos de izquierda, a la creciente frustración sufrida por las iniciativas reformistas republicanas - el año 1934 se puede considerar como uno de los años más fatales para la segunda república española, donde se produjo el mayor desmantelamiento de gran parte de la acción política llevada a cabo por la coalición socialazañista y la consiguiente anulación de las leyes más importantes – y, muy especialmente, a la pérdida de poder de los socialistas del PSOE en el Gobierno. De hecho, nada más que los socialistas perdieron su posición en el gobierno, los dirigentes de su brazo sindical – la U.G.T. - adoptaron la práctica sistemática de la huelga general revolucionaria cuyo objetivo manifiesto no era ya la simple obtención o recuperación de mejoras para la clase trabajadora sino, lisa y llanamente, la destrucción de la REPUBLICA y la toma del poder.        
Para corroborar lo dicho, y antes de entrar de lleno en la insurrección obrera asturiana de octubre del 34, comentaré muy brevemente dos antecedentes  que nos permitirán ver el ambiente de lucha obrera que se respiraba en un país que, de 446.263 parados en junio de 1932 había alcanzado los 715.814 en abril de 1934. Así, el 8 de diciembre de 1933 la CNT convocaba una huelga de carácter nacional, la cual, al ser convocada en solitario, solo fue secundada con cierto éxito en aquellas zonas de su influencia: Aragón, Rioja, Cataluña, Extremadura y Asturias, lo que supuso una derrota que trajo como consecuencia una represión brutal por parte del Gobierno republicano con más de CIEN obreros muertos y más de SEIS MIL detenidos.        
Unos meses más tarde estallaba la lucha en el campo debido, entre otras cuestiones, al gravedeterioro de las condiciones de trabajo y de vida que ocultaban un auténtico“polvorín”. Los salarios agrícolas habían pasado de las DOCE pesetas diarias en 1931 a las CUATRO pesetas diarias de 1934. Por otra parte,  el Gobierno de LERROUX devolvía las pocas tierras que habían sido expropiadas durante el periodo republicano-socialista,dando total libertad de acción al “terrateniente” en materia laboral permitiendo el despido libre y el aumento de la jornada laboral con rebaja del salario, entre otras lindezas. En este contexto, la Federación de Trabajadores de la Tierra de U.G.T. hacía un llamamiento a la huelga general en junio de 1934, a la que se sumaban los cenetistas y los comunistas , la cual supuso otro fracaso al no ser capaces sus dirigentes de unirla y extenderla a la clase obrera industrial. El resultado fue de OCHO MIL detenidos y la aplicación de todas las leyes represivas posibles: anti-huelga, estado de alarma, pena de muerte, tribunales de urgencia, clausura de locales sindicales, prensa obrera y todas las Casas del Pueblo.      
En ese contexto llegamos al mes de OCTUBRE del 34 en ASTURIAS , la región del Estado español con mayor número de huelgas y huelguistas  en el bienio 1932-33, donde existen 70.000 trabajadores sindicalizados – 50% de la población asalariada – siendo el sector minero quien marca la pauta. La cuestión es que, desde enero de 1934 se venía observando una escalada progresiva de la lucha obrera - OCTUBRE no surgió de la nada – alcanzando en abril la cifra de 12.000 mineros en huelga que diariamente se baten a tiros con las fuerzas represivas. En el mes de mayo se suceden los mítines y las manifestaciones, y el 1 de setiembre el grupo de mujeres socialistas de SAMA DE LANGREO, apoyado por los mineros, muchos de ellos armados de pistolas, escopetas y algún que otro cartucho de dinamita, se manifiestan contra “la guerra y el fascio”. Aquello dio lugar a un durísimo enfrentamiento  y a nuevos tiroteos, siendo tomada parcialmente la población por la Guardia de Asalto.    
Como ha quedado dicho, la estrategia del PSOE, tras la grave derrota electoral de 1933, se había basado en asumir ante los trabajadores “el compromiso solemne de desencadenar la revolución” en caso de que la derecha liderada por  GIL ROBLES entrara en el gobierno, como así ocurrió. Sin embargo, una vez más, las “direcciones socialistas del PSOE-UGT” no supieron, o no quisieron ver el momento tan favorable para dar un golpe mortal al Gobierno y a la reacción  - el 3 de febrero de 1934 bramaba EL SOCIALISTA: “¿Armonía? ¡No! ¡Lucha de Clases! ¡Odio a muerte a la burguesía criminal! -, de tal manera que, no sólo no se lanzó la consigna de insurrección, sino que durante la larga crisis de gobierno no trazó ningún plan de acción, limitándose a la redacción de un programa “republicano” que a pesar de autotitularse“revolucionario”, era “abstracto, conservador en algunos puntos, confuso y muy poco coherente”. Por no plantear, no planteaba ni la nacionalización de la banca. ¿Se iban a lanzar los trabajadores en una lucha a muerte contra un gobierno que les había degradado y encarcelado para mantener el mismo sistema con otro gobierno?  
En definitiva, tan sólo en ASTURIAS aquel “paripé” de huelga “pacífica”convocada por las direcciones socialistas del PSOE se convirtió desde el primer momento en una verdadera INSURRECCION. Al no tener una dirección sólida se lanzaron al ataque, y el mismo DIA 5 DE OCTUBRE DEL 34 quedaron tomadas las 98 Casas Cuartel de la Guardia Civil a base de las muy escasas armas que poseían los mineros y la dinamita, sobre todo la dinamita, y así hasta los QUINCE DIAS que duró la insurrección hasta que se produjo el “PACTO MASONICO” entre Belarmino Tomás y el general OCHOA.  
La derrota fue cruenta y sangrienta para la clase obrera - más de 2.000 muertos, de los que unos 320 pertenecían a las fuerzas opresoras y unos 35 sacerdotes – que había osado ponerse en pie frente a sus explotadores:más de 40.000 hombres armados entre Guardia Civil y Guardia de Asalto, la Legión y los mercenarios “moros”. Asturias fue atacada a la vez por tierra, mar y aire. El pueblo trabajador fue literalmente martirizado durante tres meses por el “terror blanco”. La burguesía republicana hizo pagar caro a los mineros el miedo que les habían hecho pasar. El mismísimo José CALVO SOTELO, recién regresado de su exilio parisino, en las Cortes, llegó a condicionar la supervivencia del régimen republicano a la dureza del castigo:“La República francesa vive – dijo – no por la Comuna de París, sino por la represión de la Comunaí”. Las comarcas mineras del Nalón y del Caudal no sólo fueron el escenario primordial de OCTUBRE DEL 34, sino que además sufrieron, como era de esperar y pese a las promesas de los dos masones – Belarmino TOMAS y el General Eduardo LOPEZ OCHOA -, las repercusiones que se desprendieron de tales actos, como fue la durísima represión posterior cuyas consecuencias aún llegaron al año 1936. Tanto es así que hay algunos historiadores que plantean que la Revolución del 34 no fue un acto individualizado en el tiempo, sino un prolegómeno de la GUERRA INCIVIL en ESPAÑA.  
ANTON SAAVEDRA

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